Nos encontramos ante una excelente síntesis sobre nuestros Padres en la fe y sus más importantes aportaciones a lo que hoy creemos y profesamos.
Si la palabra Trinidad no aparece en la Escritura, ¿por qué juega un papel tan importante en nuestra fe? Y si la Biblia está abierta a distintas interpretaciones ¿con cuál de ellas nos quedamos? Es más: ¿quién ha decidido qué es lo que debe formar parte de la Biblia?
Los Padres de la Iglesia son quienes pueden responder estas preguntas. Fueron estos hombres brillantes y combativos quienes fijaron el canon bíblico, esculpieron el Credo y nos han permitido comprender qué son los sacramentos o qué significa salvación. Ellos fueron los que preservaron y nos transmitieron el rico legado de la Iglesia primitiva.